www.EducadorCristiano.com

7001 SW 86 AVE, MIAMI, FL
305-270-3783

 

 TEMOR DE JEHOVÁ

Aun para el cristiano promedio la frase el temor a Dios, el temor de Jehová, teme a Dios, y otras parecidas, pues como que no tienen demasiado significado, tal parece que como vivimos en un pacto de gracia esa frase queda desalojado de nuestro vocabulario. Como que temor era solo para el Antiguo Testamento. Por otro lado se enfatiza de forma desmedida “Dios es amor“ sin ver que también que es fuego consumidor.
Indudablemente que en todo esto hay un santo equilibrio, de la misma manera que Dios es amor sin perder su sentido de la justicia, así también Dios debe inspirar el temor santo sin que olvidemos su amor.
 

Apartarse de lo que Dios aborrese, es temor bíblico y produce sabiduría en nosotros, por lo que temor y sabiduría divina están muy ligados. Generalmente con la inteligencia nacemos, pero la sabiduría la vamos adquiriendo en nuestra vida.

Maravilloso es Dios, con su infinita sabiduría, que nos crea libres, para que tomemos decisiones; pero depende de nosotros la elección. Por ello también dice en Proverbios:

 14:16 ¶ El sabio teme, y se aparta del mal: Mas el necio se arrebata, y confía.

Creo que lo primero es entender bíblicamente que significa el temor a Dios. En cualquier concordancia, en cualquier diccionario, tanto hebreo como griego, la palabra temor está relacionada con respecto, en el saber que junto al amor hay una justa retribución, y sin olvidar el equilibrio maravilloso de Dios que produce un perdón divino cuando hay un genuino arrepentimiento.
 
El hombre tiende a los extremos, por ello es necesario el temor reverente para inspirar un equilibrio sano en nuestras vidas, se puede amar y al mismo tiempo temer, en el sentido del respeto, del aparatarse de lo que ofende al Dios que amamos.
En muchos lugares de la Biblia se habla del temor de Jehová, pero indudablemente que Salmos y Proverbios son fuentes inagotables del conocimiento de lo que Dios quiere que nosotros entendamos por temor a Dios:
 
Proverbios 1:7 ¶ El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Pr 2:1 ¶ HIJO mío, si tomares mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Pr 2:2 Haciendo estar atento tu oído á la sabiduría; Si inclinares tu corazón á la prudencia; Pr 2:3 Si clamares á la inteligencia, Y á la prudencia dieres tu voz;
Pr 2:4 Si como á la plata la buscares, Y la escudriñares como á tesoros;
Pr 2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.
Pr 2:6 Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Proverbios 8:13 El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, y el mal camino Y la boca perversa, aborrezco.
Proverbios 9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; Y la ciencia de los santos es inteligencia.

Teme y se aparta, teme al castigo, al fin y al cabo respeta a Dios. Tal parece que hay muchos que no temen al castigo, mas bien desprecian el santo temor acarreando males sobres ellos mismos.

 
En tiempos antiguos el concepto de temor ligado al respeto eran muy claros, hijos e hijas que sabían querer al padre, sin olvidar el santo temor que le inspiraban,   se criaban y se creaban hijos que luego se convertirían en padres respetuosos y temerosos, no se pueden desligar uno de lo otro. Tiempos antiguos es otra frase olvidada, parece que solo prima lo moderno, pero cuando se ha podido conocer algo mejor, ! como añoramos lo que ya ha pasado, que no volverá !
 
Si amas a Dios témele, respétale, guarda sus mandamientos, Jesús lo enseña, lo advierta porque, temor, respetar, amar y guardar los mandamientos divinos, están íntimamente ligados :
 
Juan 14:15 ¶ Si me amáis, guardad mis mandamientos;
 
Como el errar es de los hombres, no puedo terminar sin considerar que de vez en vez como que “al mejor santo se le va un error” porque también es necesario mantener el equilibrio, si nos concentramos solo en el temor a Dios olvidando su amor podemos caer en el legalismo, y si nos concentramos en el amor olvidando el temor, podemos caer en la santurronería . Dos extremos peligrosos. ¿Que hacer entonces? Recuerda el concejo bíblico, no le ocultes a Dios tu pecado, tu error, habla con El claramente, El está presto al perdón; a que su amor fluya en nosotros para bien:
Proverbios 28:13 ¶ El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.

Si mantienes la siguiente fórmula para con Dios, prosperarás en tu vida:
 
Temor es respeto, respeto es amor, amor es bendición 
 
Respeta a Dios
 
Pastor Elio Escofet

 Envie su comentario: