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Pastor Elio Escofet
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Hoy en día es muy común ver a siervos de Dios hablar humildemente de si mismo, de lo maravillosos que ellos son. El “currículum” que muestran es impresionante: porque tengo en mi iglesia no se cuantos miles de ovejas, he predicado en no se cuantas iglesias he escrito no se cuantos libros, uso el mejor y mas caro vestuario posible de conseguir, manejo el carro último modelo que solo se consigue por encargo en la agencia, tengo mi propio avion, y si viajo en una linea aerea, es siempre en primera clase, los mejores hoteles etc, etc, tengo la mejor y mas cara casa para mi y toda mi familia, Ah, soy apóstol, patriarca, y no se cuantos otros títulos que aun no digo, porque tengo la ultima revelación y el último conocimiento bíblico.... que ha su tiempo expondré. Y cosas parecidas .


Valla que es un maravilloso derroche de humildad cristiana. Gloria a Dios que no todos somos así

Pero pensemos un poco en el apóstol Pablo. No veo en todo el Nuevo Testamento un siervo que haya sido mas usado por Dios que el, de hecho tampoco conozco otro en la historia del cristianismo que el Señor usara tanto. Y de paso un hombre como John Wesley, el hombre que a mi modo de ver es otro de los grandes siervos de Dios, es muy difícil que sea ni mencionado fuera del Metodismo. Claro que Wesley tenia ideas muy raras, por ejemplo dijo que si el día que el muriera tenia mas de 5 libras en sus ahorros lo podrían catalogar como un perfecto ladrón. Y esto se debía, no a que tener 5 libras esterlinas, unos 8 dolares sea malo, sino a que todo lo que ganaba lo reinvertía inmediatamente en la Obra de Dios. Valla que si era raro este Wesley

Pero veamos que dice Pablo de Pablo ( RV 1909):

2Co 11:20 Porque toleráis si alguno os pone en servidumbre, si alguno os devora, si alguno toma, si alguno se ensalza, si alguno os hiere en la cara.

2Co 11:21 Dígolo cuanto á la afrenta, como si nosotros hubiésemos sido flacos. Empero en lo que otro tuviere osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía.

2Co 11:22 ¶ ¿Son Hebreos? yo también. ¿Son Israelitas? yo también. ¿Son simiente de Abraham? también yo.

2Co 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (como poco sabio hablo) yo más: en trabajos más abundante; en azotes sin medida; en cárceles más; en muertes, muchas veces.

2Co 11:24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

2Co 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo de la mar;

2Co 11:26 En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos;

2Co 11:27 En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;

2Co 11:28 Sin otras cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada día, la solicitud de todas las iglesias.

2Co 11:29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me quemo?

2Co 11:30 Si es menester gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza.

2Co 11:31 El Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, que es bendito por siglos, sabe que no miento

2Co 11:32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los Damascenos para prenderme;

2Co 11:33 Y fuí descolgado del muro en un serón por una ventana, y escapé de sus manos.

2Co 12:1 ¶ CIERTO no me es conveniente gloriarme; mas vendré á las visiones y á las revelaciones del Señor.

2Co 12:2 Conozco á un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el tercer cielo.

2Co 12:3 Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe,)

2Co 12:4 Que fué arrebatado al paraíso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir.

2Co 12:5 De este tal me gloriaré, mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas.

2Co 12:6 Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré insensato: porque diré verdad: empero lo dejo, porque nadie piense de mí más de lo que en mí ve, ú oye de mí.

2Co 12:7 Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.


Querido hermano lea usted con cuidado el curriculum de Pablo, y comparelo con lo que por promedio vemos en el dia de hoy, y piense a quien el Señor desea que imitemos..

Pastor Elio Escofet

Dios os bendiga


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