Pastor Elio Escofet
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Amor a Dios

Básicamente conocemos tres tipos de amor, el Eros de donde se desprenden las relaciones de intimidad, las sexuales, el Filo relacionado con la amistad, la familia, y el Ágape, que es el amor de Dios hacia el hombre. El hombre en su humanidad lo máximo que aspira es al amor filial, el relacionado con la amistad, la familia, se dice que la mayor manifestación del amor humano se refleja en el de los padres a los hijos, el amor de madre, el amor de padre. Puede éste ser muy sublime, pero aun en este tipo de amor hay egoísmo, parcialidad. Porque si bien podemos amar desmedidamente a los nuestros, a los hijos, no pasa de este nivel; no amamos igual al hijo del vecino, no amamos inclusive a todas nuestras familias con el mismo grado de intensidad.

 Por todo esto es que el mayor amor es el ágape que viene del Padre Santo, es el amor máximo por excelencia, nos da la idea de todo lo que se puede amar el versículo tan conocido y real de parte de Dios: 

Joh 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

El amor de Dios es para toda la humanidad, no para unos pocos selectos o escogidos como lo que sostienen aquellos calvinistas que propugnan una elección parcializada para la salvación, que según ellos es para unos pocos elegidos y no para todos los hombres . Pero aun en este perfecto amor de Dios, se manifiesta la perfecta justicia del Creador, da a Jesús para todo aquel que crea, el dar al Salvador e que está a disposición de todos, el aceptarlo es una decisión personal.
Hay personas que confunden el amor filial, lo ponen como lo máximo, lo sublime, creyendo que es la mayor manifestación del amor, se ejemplifican como se ha dado aun la vida por aquéllos a los que queremos, ¿pero que padre o madre es capaz de dar a su amado hijo por salvar al perdido, al pecador? Hasta ahí no llega el amor humano
 
Cabe preguntarse cual es la mejor repuesta que puede dar el hombre al amor divino, como podemos responderle a Dios por su amor hacia nosotros. Porque debería haber en nosotros un agradecimiento, una lealtad, una búsqueda desinteresada hacia Dios que nos ha dado a lo máximo. Nos ha dado a Jesús, para salvarnos, para hacer lo que al mejor hombre le es imposible, obtener su propia salvación eterna. La repuesta esta en la misma Biblia:
Mr 12:28 ¶ Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
Mr 12:29 Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
Mr 12:30 Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento.
Mr 12:31 Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
 
Mr 12:32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
Mr 12:33 Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios.
 
Esta respuesta del hombre cristiano esta acompañada de la fe que obra por el amor. El versículo muy mal entendido, del cual se predica mucho, es esta porción de la Biblia:
Hebreos 11:6 Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Agradar a Dios no es agradarse a si mismo, se mal usa una fe egoísta, una fe humana, para satisfacer los deleites y placeres del hombre, un confiesalo y recibelo, que NO está dirigido a usar la fe para hacer la voluntad de Dios, sino para que Dios haga la nuestra. !Como ha pervertido el diablo la verdad y muchos siguen sus disoluciones!
Deberíamos pensar que la fe no es mas que el arma que nos da Dios para hacer Su voluntad y no la nuestra. Por ello es que el castigo o disciplina acompaña el amor de Dios hacia el hombre imperfecto y necesitado de corrección.
Heb 12:5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes cuando eres de él reprendido.
Heb 12:6 Porque el Señor al que ama castiga, Y azota á cualquiera que recibe por hijo.
Heb 12:7 Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga?
Heb 12:8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos.
 
La misma palabra nos exhorta a resistir el castigo impuesto por Dios en su disciplina, su perfecto amor que nos lanza en muchos casos por senderos para nosotros oscuros, pero como el buen padre trata de guiar a sus hijos por lugares donde el hijo no entiende, así Dios nos lleva de su mano, por un futuro lleno de gloria aunque nosotros veamos hoy como por espejo.Y no confundamos nuestros errores, desvíos y pecados que nos traen dolor y sufrimiento con los caminos y la disciplina que Dios nos impone, seamos sabios, pidamos la dirección de Dios en todo, porque si somos sus hijos le amamos. Demostremos ese amor.
Y si quieres hacer tu amor práctico, sirve a Dios, ama al prójimo y al hermano recuerda:
1 Juan 4:20 Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto?
                                              
Que Dios os bendiga
 
Pastor Elio Escofet

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